martes, 8 de junio de 2010

Amor de verano

Era julio, los primeros días de vacaciones. El grupo de amigos de toda la vida se fueron a pasar unos días en la playa, ahí empezó todo. Sandra conoció a Alejandro, un chico alto, guapo, rubio, con los ojos azules, perfecto para su gusto. Lo único malo eran sus colegas, eran una mala influencia, no solo se drogaban sino que también vendían droga. Cuando se empezaron a conocer mejor, él le decía que no estaba enganchado, lo hacía solo cuando le apetecía, pero eso dice la mayoría. Durante ese tiempo en la playa vivieron una bonita historia de amor, lo bueno es que después de vacaciones podían seguir viéndose, ya que vivían cerca el uno del otro.

Con el tiempo él iba cambiando, dejo atrás las malas influencias por Sandra, se buscó trabajo y terminó los estudios, todo parecía de un cuento. Pero después de cinco meses ocurrió algo que ninguno de los dos esperaba, Sandra se quedó embarazada. No se lo podían creer, apenas tenían 18 años y mucho tiempo para disfrutar de la vida. Lo dudaron mucho, no estaban seguros de poder salir adelante, incluso fueron a informarse sobre los abortos, pero sabían que no eran capaces de hacer algo así, matar al fruto de su amor. Al final decidieron tenerlo.

Alex trabajaba muy duro, quería ahorra para poder darle a su pequeño todo lo que un niño desea. A los nueve meses apareció un Alex Junior, igualito a su padre, rubio y con los ojos azules. Con la ayuda de sus padres y mucho esfuerzo al final todo terminó bien para los tres. Fueron muy felices, y pensar que todo empezó por una historia de amor que suelen ser pasajeras, que terminan cuando se acaba el verano. Pero en este caso fue un amor para toda la vida.